Un deporte muy injusto 

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Marina Ronda, Miguel Ángel Fernández | Castellón

Gimnasia rítmica es un deporte que se puede realizar de forma individual o en conjunto. En su inicio por el S.XVIII este deporte fue exclusivamente femenino pero a través del tiempo se ha convertido en mixto aunque mayoritariamente lo practiquen mujeres. Para practicar la gimnasia rítmica se pueden utilizar accesorios como la pelota, el aro, la cinta, las mazas y la cuerda. Este deporte se realiza en un tapiz de 14×14 metros. Las actuaciones individuales tienen una duración aproximada de 90 segundos mientras que los conjuntos cuentan con 150 segundos para realizar la prueba.

 

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Sara de la Cruz y Carmen Bartoll jóvenes deportistas

 

Hemos hablado con Carmen y Sara dos gimnastas de Alcora -que militan en el Club Esportiu rítmica l’Alcora- sobre la desigualdad y otros conceptos que conviven con este deporte y en su día a día.

La gimnasia rítmica es uno de los deportes más sacrificados y con mucha desigualdad por género. A sus 18 años Carmen Bartoll lleva 12 entrenando en este deporte. “Este es mi primer año como entrenadora”, explica la profesional que entrena en l’Alcora (Castellón). En su último campeonato Carmen y Sara con su conjunto consiguieron posicionarse entre las 30 mejores de España. Para Bartoll el deporte que practica le resulta “uno de los deportes más bonitos y más injustos de todos, ya que después de estar un año preparando un baile de un minuto y medio, puede llegar ese día, estar nerviosa y que se te caiga la pelota de las manos”, todo un año a la basura por un mal movimiento. Muy cerca de Carmen Bartoll se encuentra Sara de la Cruz. De sólo un año más que Bartoll, esta gimnasta lleva 15 años practicando y 2 de ellos como entrenadora en el Club Rítmica Alcora. De la Cruz también habla de injusticias: “no sólo los chicos están infravalorados en la rítmica, este deporte en todo su conjunto está actualmente muy infravalorado tanto por los medios de comunicación como por la sociedad. Pienso que pocas personas conocen el sacrificio que supone realizar este deporte y espero que algún día se reconozca la importancia que merece”.

Periodistas —: ¿Cuánto sacrificio se esconde tras esas espectaculares coreografías y esos trajes de ensueño?

Carmen Bartoll —: Mucho. Es un sacrificio continuo. Entreno unas 2 horas y media al día. Y para progresar y conseguir más flexibilidad tienes que forzar, y eso duele mucho. Hay que aprender a aguantar el dolor, apuesto a que todas las gimnastas del mundo más de 10 veces al año tienen los ojos llenos de lágrimas cuando calientan.

Sara de la Cruz —: La gimnasia rítmica es un deporte muy sacrificado ya que requiere muchas horas de entrenamiento (actualmente entreno 13 horas a la semana) y además uno de los que más lesiones a largo plazo causa, sobre todo en la lumbar y en las rodillas. Para realizar este deporte en un nivel bastante alto se requiere mucho sacrificio y dedicación que, por otra parte, está muy infravalorado.

P. —: ¿Lo consideráis un deporte de mujeres?

C.B. —: Nunca me he parado a pensarlo, pero creo que no, ya que los hombres tienen las mismas o mejores condiciones que las mujeres, porque pueden posicionarse en niveles más altos, aunque pisando a menos gente.

S. de la C.—: Pienso que es un deporte “para chicas” según la sociedad y también lo ha calificado así la Federación en alguna ocasión pero esta concepción está cada vez más alejada de la realidad y los chicos van cobrando importancia en el mundo de la rítmica

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Carmen y Sara en una competición                              Foto: Vascowik

P.—: ¿Por qué tan pocos hombres en un deporte mixto?

C. B. —: Creo que la modalidad masculina ha ido perdiendo participantes durante los últimos años por los comentarios de unos a otros, por la creencia popular de que los hombres que practican deportes como la danza son homosexuales. Yo apoyo a los bailarines de ballet o gimnasia rítmica, además del esfuerzo que requieren estos deportes tienen que soportar comentarios desagradables de otras personas, incluso insultos o malas caras.

S. de la C. —: Aunque la gimnasia rítmica esté catalogada como un deporte mixto, en la práctica no lo es. En gran parte por los prejuicios que tiene la mayoría sociedad hacia los chicos que practican este deporte. Aunque hemos avanzado mucho en este aspecto, he visto en todas las competiciones la reacción del público ante las actuaciones de los hombres. Sólo se asombran de ver a un hombre haciendo este tipo de ejercicio. Ni se fijan en cómo lo hace. En cambio, ni compañeros ni entrenadores dan ninguna importancia al sexo. Desde dentro sabemos que es totalmente indiferente, que lo que en realidad importa es la actitud del deportista.

P.—: Bueno, la estética del deporte (los trajes, la pintura) sí parece estar desarrollada para mujeres…

C.B. —: Hay que comprender que si la modalidad masculina es inferior, al final el vestuario se desarrolla mucho más para las mujeres. Aún así, los trajes de los hombres no se quedan cortos, y se pueden maquillar si quieren sin ningún problema. En este deporte el espectáculo, la música y el montaje también cuentan.

S. de la C. —: Cuando se habla de la rítmica sin conocerla del todo bien, todo el mundo se imagina a una chica con el topo, el maillot y pintada. Este es el vestuario habitual en las competiciones de las gimnastas, pero poca gente ha visto a chicos que practican este deporte. Ellos no llevan maillot, sino un mono de pantalón largo, normalmente de colores oscuros cuando son más mayores. Cuando son pequeños suelen llevar maillots que representan a un personaje animado como Peter Pan o Tarzán. y que van acorde con la música del ejercicio. No suelen ir maquillados y en cuanto al peinado llevan el suyo habitual, a no ser que tuvieran el pelo largo que se lo tendrían que recoger por comodidad. Así que a pesar de que lleven ropa ajustada, hay mucha diferencia entre nuestro vestuario y el de ellos.

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Sara y Carmen compitiendo en Alcora.                       Foto: Vascowik

P.—: Habláis de chicos y hombres, supongo que jóvenes. Pero, ¿se repite esta discriminación en los niños?

C.B.—: No he visto ningún caso así desde dentro, ya que no hemos tenido ningún chico dentro del club durante mucho tiempo, pero si que conozco un caso, de Castellón, un chico que se llama Ismael del Valle, era una máquina haciendo gimnasia, pero terminó dejándolo por los comentarios. Después de un tiempo se arrepintió y decidió hacer lo que le gustaba e ignorar a los demás. Creo que está ahora en una academia de ballet. Es uno de los mejores.

S. de la C. —: Lo que más me ha llamado la atención en todos estos años como gimnasta en este aspecto fue el año que prohibieron competir a los chicos y chicas juntos. Recuerdo que antes era lo habitual competir todos juntos pero hará unos 7 años lo prohibieron sin justificación alguna. Esto fue un problema para los chicos ya que antes había muy pocos que practicaban gimnasia, por lo que en muchas competiciones no podían competir porque estaban solos. En los campeonatos provinciales y autonómicos la mayoría de chicos no tenían ningún contrincante. Incluso a nivel nacional contaba 10 o 15 por categoría, prácticamente no había rivalidad. No podían demostrar su trabajo. Por fortuna la balanza se está compensando. Hoy en día crece el número de chicos que practican gimnasia rítmica. Este año en el campeonato de Zaragoza la categoría juvenil contaba con más de cien participantes masculinos.

P.—: ¿Qué me podéis contar entonces de los jóvenes  que conocéis que practican gimnasia rítmica?

C.B. —: Todos los niños que conozco están en un nivel muy elevado, más que yo. Una ventaja con la que cuentan ellos es que al haber menos competencia con un nivel más bajo llegan a pódiums más difíciles. No obstante, los que están en los niveles más altos son gimnastas espectaculares, entre los que me gustaría destacar a Rubén Orihuela.

S. de la C. —: A lo largo de mi trayectoria como gimnasta he conocido a muchos chicos que practican este deporte, pero los dos que más me han llamado la atención son los casos de Ismael del Valle y Rubén Orihuela. Ismael es un chico de mi edad que competía contra mí hasta que se lo prohibió la Federación Española. Siguió algunos años en su club (Tramuntana) entrenando, pero tenía pocas posibilidades de demostrar todo su trabajo y sus cualidades. A los 16 años le ofrecieron una beca en el conservatorio de ballet de Madrid y decidió retirarse de la rítmica para dedicarse a este deporte, donde el trabajo de los chicos está mucho más reconocido. Ahora Ismael forma parte del equipo de Ballet de Berlín y tras mucho trabajo, por fin ha sido reconocido. Rubén Orihuela es uno de los primeros chicos que empezaron a practicar este deporte. Empezó a los 10 años y ahora ya roza los 30 y sigue practicándolo. Año tras año sigue siendo el campeón de España. Desgraciadamente Rubén no tiene la oportunidad de conseguir su título mundial como él tanto ha reclamado y lo sigue haciendo ya que no existe un campeonato del mundo masculino en gimnasia rítmica actualmente. El trabajo de Rubén, a pesar de ser un excelente gimnasta, está empezando a dejar huella como entrenador ya que está realizando sus primeros trabajos en la selección española, aunque es una lástima que no se le reconozca por el gran gimnasta que es.

 

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